Sin el manto azul sobre tus hombros
nombrando recuerdos, dulces por el vino
y mirando dentro, encuentres por doquier
las buenas maneras, muertas en la cena,
y despiadada, esa tu cuarta voz, resigna claveles
para diámetros de faltas en vela,
un dato más a tu dado, el amor muere dos veces
en las noches, cuando callan los sonetos.
Uno de estos versos, morados y sanguinolentos,
se asemejan a ceceos de muerte, otros son
silbidos del pasado que dibujan las mañanas
con tintes crudos de arrinconado engaño;
todo lo que sangre y persigne anhelos,
todo lo que ame y no sea tu nombre.
martes, 11 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
Intento
Intento marchitar las emociones
y mecerlas en anhelos de fugitivas verdades,
intento en las noches tocar las hebras
más tiernas de tu nostalgia amante.
Me enferma tu falta de emoción,
tu falta de sentido para cosas inoportunas,
las mismas que hacen reír a las gaviotas
y prenden fuegos de amor a cada mariposa.
Intento desplegar de tu matriz, los orgasmos
mas sonoros y atarte a mis versos dulces
y juntos asesinemos horas al compás de tangos.
Me enferma intentar amarte con palabras crudas,
despedazar canciones y hacerlas fuertes
en el diván deicida de tus amores judas.
y mecerlas en anhelos de fugitivas verdades,
intento en las noches tocar las hebras
más tiernas de tu nostalgia amante.
Me enferma tu falta de emoción,
tu falta de sentido para cosas inoportunas,
las mismas que hacen reír a las gaviotas
y prenden fuegos de amor a cada mariposa.
Intento desplegar de tu matriz, los orgasmos
mas sonoros y atarte a mis versos dulces
y juntos asesinemos horas al compás de tangos.
Me enferma intentar amarte con palabras crudas,
despedazar canciones y hacerlas fuertes
en el diván deicida de tus amores judas.
miércoles, 5 de enero de 2011
Tengo para ti
Tengo para ti,
una habitación vacía
vecina de las noches,
esquiva a las nociones
y muy dentro, lagunas y ecos.
Tengo para ti,
diálogos inertes y frases de alivio,
para tus oídos acordes misteriosos,
para tus ojos cuitas suicidas.
Tengo
un dado de oro, una lengua perversa,
y otras lenguas muy vivas que suelen nombrarte,
tengo algoritmos para amarte y caricias tersas.
Tengo todo lo tuyo,
esas maneras de contar la ternura,
ese miedo transparente debajo de la cama,
y algunas preguntas orgullosas a deshora.
Tengo para ti
los silencios más profundos,
en mi cuarta noción de las bondades,
tu rencor metido en un bolsillo
y en mi frente tus besos mortales.
Tengo para ti
una habitación vacía,
en ella lenguas muy vivas que suelen nombrarte
y ese miedo transparente debajo de la cama,
y en mi frente tus besos y bondades.
una habitación vacía
vecina de las noches,
esquiva a las nociones
y muy dentro, lagunas y ecos.
Tengo para ti,
diálogos inertes y frases de alivio,
para tus oídos acordes misteriosos,
para tus ojos cuitas suicidas.
Tengo
un dado de oro, una lengua perversa,
y otras lenguas muy vivas que suelen nombrarte,
tengo algoritmos para amarte y caricias tersas.
Tengo todo lo tuyo,
esas maneras de contar la ternura,
ese miedo transparente debajo de la cama,
y algunas preguntas orgullosas a deshora.
Tengo para ti
los silencios más profundos,
en mi cuarta noción de las bondades,
tu rencor metido en un bolsillo
y en mi frente tus besos mortales.
Tengo para ti
una habitación vacía,
en ella lenguas muy vivas que suelen nombrarte
y ese miedo transparente debajo de la cama,
y en mi frente tus besos y bondades.
martes, 4 de enero de 2011
Ahora que la noche absorbe sucesos raros
Ahora que la noche absorbe sucesos raros,
cuando creo que el amor es un perro sucio y negro
y el vino no es el de tu abdomen,
cuando hace falta alguna dosis de soma,
tu rostro esquiva firmemente dados de oro,
tu lengua solo anuncia relojes y cenizas,
muertos en el día, acomódate el pelo detrás el sexo,
están adoquinados tus recuerdos en la esquina,
ahora en las ventanas, aparecen frenesí,
uvas raras sin lamento, algún dios perfecto,
pero nadie a quien llamar de madrugada.
A ratos deseas la humedad del falo erecto,
cuando me entregues versos de sangre carmesí
se habrá muerto tu bondad encadenada.
cuando creo que el amor es un perro sucio y negro
y el vino no es el de tu abdomen,
cuando hace falta alguna dosis de soma,
tu rostro esquiva firmemente dados de oro,
tu lengua solo anuncia relojes y cenizas,
muertos en el día, acomódate el pelo detrás el sexo,
están adoquinados tus recuerdos en la esquina,
ahora en las ventanas, aparecen frenesí,
uvas raras sin lamento, algún dios perfecto,
pero nadie a quien llamar de madrugada.
A ratos deseas la humedad del falo erecto,
cuando me entregues versos de sangre carmesí
se habrá muerto tu bondad encadenada.
Diría
Diría que existen hilos que corrigen tus palabras
zurcidos a nuestros desencuentros,
entre vanos versos y poemas engendros,
al final del verano, entre llamados de sangre.
Diría cuantas frases en noches de jazz,
cuando el café nocturno rompa cadenas,
diría palabras sin alma, prisioneras en márgenes,
única escritura que saborean tu párpados.
Diría me entregas desidia y cardos celestes,
diosa inconclusa en la perdida fuente,
donde encuentras mariposas verdes y muertas.
Dirías nuestro amor en instantáneas del alma,
en notas de jazz, en esa nocturna oscuridad,
donde se aferra nuestro amor en llamas.
zurcidos a nuestros desencuentros,
entre vanos versos y poemas engendros,
al final del verano, entre llamados de sangre.
Diría cuantas frases en noches de jazz,
cuando el café nocturno rompa cadenas,
diría palabras sin alma, prisioneras en márgenes,
única escritura que saborean tu párpados.
Diría me entregas desidia y cardos celestes,
diosa inconclusa en la perdida fuente,
donde encuentras mariposas verdes y muertas.
Dirías nuestro amor en instantáneas del alma,
en notas de jazz, en esa nocturna oscuridad,
donde se aferra nuestro amor en llamas.
domingo, 2 de enero de 2011
Instantáneas en el alma
Antes del amanecer,
mucho antes del rayo de luna
y del color de las flores,
cuando todo despertar sea en tus ojos,
te habré buscado en los rincones más burdos,
en las zonas efímeras del placer
entre azucenas y nostalgias.
Ahora eres tú quién buscas
estas nuevas formas, de querer
sin bordes, sin dados amargos,
este llamado al vino más profundo.
Y pretendes instantáneas en el alma,
quedarte para amar noches moribundas
y darme algún beso que enamore la muerte.
Pretendas fuegos y ardores,
búscame en otros versos,
que aquí se han roto los acertijos
y no recuerdo bien tu nombre.
mucho antes del rayo de luna
y del color de las flores,
cuando todo despertar sea en tus ojos,
te habré buscado en los rincones más burdos,
en las zonas efímeras del placer
entre azucenas y nostalgias.
Ahora eres tú quién buscas
estas nuevas formas, de querer
sin bordes, sin dados amargos,
este llamado al vino más profundo.
Y pretendes instantáneas en el alma,
quedarte para amar noches moribundas
y darme algún beso que enamore la muerte.
Pretendas fuegos y ardores,
búscame en otros versos,
que aquí se han roto los acertijos
y no recuerdo bien tu nombre.
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