miércoles, 22 de enero de 2014

y después leerás algunos poemas
y te dirás quién soy
y me dirás quién eres que escribe bajo mi sombra sin saberlo
te preguntarás por qué la palabra y el silencio
y no este gesto envuelto en partículas desnudas,
nadie tiene una respuesta o quizás,
andamos días y días,
y luego culpo a la muerte
no es bueno que dejes el poema a mitad del renglón
partiré si es necesario, y dibujaré otros labios
dejaré un autismo y volveré con una taza de café
con un reloj absurdo y la voluntad de perderte sin haberte leído
igual que antes, como siempre en las mañanas, deprisa
el frío es del cuerpo,
de la ausencia,
del pedazo de viernes
que llevamos a cuestas,
el frío es nuestro

Más que nado


Te amo más que nado en el mundo.
Un náufrago.